Adiós a las colaboraciones en El Correo de Andalucía

Vuelvo por aquí por la puerta grande, que es época de Feria, para confirmar que todo sigue igual. Incluso puedo decir que la cosa se ha agravado.

Los recortes se han extendido a todos los niveles (educación, sanidad, prestaciones sociales) y la sangría en los medios continúa (ERE, cierres, más precariedad…). Por pura estadística, ya tenía que tocarme mi turno.

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… y de periodismo social

 O de denuncia. Poco a poco voy retomando el ritmo también en estas lides.

Esta vez para poner el acento en los retrasos que se producen en la administración y que afectan a centenares de familias como es el caso de la promoción El Mirador de Camas, enfrascada en trámites de años.

Los temas urbanísticos son muy complicados, y aún a día de hoy, más, pues tras la especulación tan atroz que hemos sufrido cualquier proyecto se mira con lupa.

He querido ser lo menos sensacionalista posible, incluir a todas las partes, contar historias reales y ser fiel siempre a la documentación y a la cronología de los hechos.

Espero no haber faltado a la verdad en un tema tan delicado como este y en el que los intereses pueden verse cruzados. Aquí no hay más que interés periodístico por arrojar un poco de luz sobre esta circunstancia.

Espero que los de por sí cansados vecinos sepan encontrar sus dudas resueltas. Si no, aquí estoy para resolverlas. En la medida de lo posible, profesionalmente ayudaré a que sea siempre así. Servicio público, lo llaman.

Un poco de política municipal

Tenía muchas ganas de volver a pelear con cuestiones como PGOU, plenos, proyectos, ERE y demás. Tenía ansias de hablar sobre cuestiones de interés general. De hacer después de algún tiempo algo de periodismo político.

Se trata tan sólo en principio de una entrevista, pero me emociona la idea de poder volver sentarme frente a una mesa municipal y plantar sobre ella mis cuestiones como periodista, pero también como ciudadana.

Aún no tengo fecha cerrada, pero no quería dejar de comentar esta noticia que recibo con los brazos abiertos. De esta forma acallo por el momento la voz interior que se hizo externa en un reciente post demostrando la necesidad profesional de algo así.

Cuando se publique os remitiré el contenido para que me deis vuestra valoración, por si ando excesivamente oxidada.

Aplausos por los despidos en El Correo de Andalucía

Viendo este título, parece que estos aplausos alaban la última jugada del rotativo sevillano. Pero no es así. Poco han durado las felicitaciones por la marcha de Hernández-Rodicio a la Cadena SER (entiéndase felicitaciones por el nuevo cargo del ex-director, no por su sustitución), la entrada en la dirección de Diego Suárez con Juan Carlos Blanco como adjunto y por el 100% color.

Ahora, y como por desgracia viene siendo habitual en El Correo de Andalucía, los aplausos son para protestar por los despidos, otros 7 más.

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Un año más

Ayer fue un día importante para El Correo de Andalucía. Diego Suárez, el que fuera subdirector de la publicación relevaba en su cargo de director a Antonio Hernández Rodicio. Pero que no cunda el pánico, no se le ha echado como parte del ERE, sino que se va a dirigir los informativos nacionales de la Cadena SER. Todo un pelotazo.

Yo misma me sumo a esa alegría del decano de la prensa sevillana al haber renovado oficialmente mi colaboración en ‘Provincia’ por un año más. Lógicamente, esto no supone un cambio en ningún sentido casi perceptible para ellos a estas esferas, pero a mí me devuelve la ilusión otros 365 días.

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En la calle de nuevo

No os asustéis. No me han echado del curro, tan sólo han trasladado mi centro de operaciones a Málaga, a la Libre Software World Conference. Realmente, lo que a mí me gusta, la calle.

¿Cómo me siento? Extraña. Hace alrededor de un año que no vivía tan frenéticamente algo, cargada con mil cosas y yendo de un lado para otros. Quizás este olvido mío ha sido el que me ha hecho ponerme tacones… Mal, una periodista no va en tacones si no es Ana Rosa Quintana y porque está sentadita en una mesa.

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