Hasta luego a los micrófonos


Ya es definitivo. La renuncia a RNE es oficial. Y ha tenido que ser la propia directora de Andalucía, Alicia Bonachera, la que me llamara para darme la bienvenida por mi incorporación a primero de mes. Obviamente, esta incorporación no se va a producir. Y lo lamento aún más si cabe porque la Facultad ni siquiera les ha comunicado mi baja, algo que ya solicité en agosto.

Si algo saco en claro de todo es que no es lo mismo decirle que no a la Facultad que a la mismísima RNE. Que te llame Bonachera con toda su buena intención y tú le digas que no, cuesta.

Pero así son las cosas. Cuando allá por mayo solicité hacer prácticas allí, lo hice con gran ilusión. Hasta entonces (y hasta ahora) sólo había trabajado en el sector privado, y no sé por qué, albergaba la esperanza de que trabajar en lo público era la mejor opción en mi sector. Me podía la curiosidad de ver cómo se rompía la paradoja de ser periodista y funcionario a la vez. El cielo para nosotros está en RTVE o RTVA, aunque a algunos les pese.

Ahora me duele admitir que he renunciado a esa posibilidad. Y lo he hecho por dinero y estabilidad. Es triste, pero cierto. También porque la empresa en la que actualmente trabajo ha confiado en mí para darme mi primera oportunidad laboral seria. Y se lo agradezco infinitamente. Un día baremé, y elegí lo que hoy tengo. Y creo que no me he equivocado, a pesar de todo. Para mí fue un bálsamo que me llamaran para contar conmigo. Confiaban en mí y yo confío en lo que puedo llegar a ser con ellos. Eso es lo que a día de hoy soy.

No obstante, tengo mi corazoncito, y los micrófonos me tiran. Ojalá que en el futuro vuelva a tener la oportunidad de desempolvar la grabadora y el canuto e ir de rueda en rueda de prensa luchando por los pasillos por enchufar mi micro en el mejor lugar para tomar audio. RNE, me habéis llamado en el momento perfecto, para recordarme, por si algún día se me olvidó, que sigo siendo periodista. Gracias por contar conmigo, aunque fuera como becaria, cómo no.

En fin, más que un adiós, yo sé que es un hasta luego. Porque mi naturaleza de culo inquieto me dice que tarde o temprano volveré a pecar: dejaré atrás la comodidad por el éxtasis del estrés radiofónico. Puede que cuando quiera cambiar la radio no esté para mí, pero hay una realidad cierta: yo siempre estaré para la radio. Si tú me dices ven, ¿lo dejo todo? Ahora mismo no, pero mañana, quién sabe…

Anuncios

Un pensamiento en “Hasta luego a los micrófonos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s